domingo, 23 de marzo de 2008

DESDE EL INTERIOR

EL SUICIDIO DE PAPÁ:

Prepotente y osado es lograr concebir separar el personaje de la persona, los sentimientos de la razón, la locura de la cordura y el ego de la compasión.

Miedo en un principio, miedo de encontrar rechazo de aquel símbolo de refugio, seguridad y sabiduría, doloroso esperar lo peor de mi modelo de entrega, de humildad, de sacrificio sincero y absoluto, de amor puro hacia la humanidad. Cómo separar el ego en busca de aprobación de los verdaderos deseos de regalar una ilusión, una esperanza, una razón a quienes la vida se las ha arrebatado.

Perdí a papá, doy gracias a Dios por prestármelo por algunos años y maldigo en vano a la vida por alejarlo de mi lado, perdí la idea de un amor incondicional, descubrí el amor condicionado por los actos, las actitudes, por las ideas. Lo grita mi corazón a punto de estallar al sentir que acaba de perder a papá.

El murió, el ya no existe, su cuerpo ahora guarda un alma que parece condenada a la desdicha, ¿Cuántas vidas salvaste papá? ¿Cuántos corazones consolaste? ¿Cuántas sonrisas regalaste? ¿Y a ti quien te salvará? Estás en el lugar donde el tiempo corre más lento, donde un minuto puede ser eterno, donde han muerto las ilusiones pero haces un intento desesperado por traerlas de vuelta a la vida. Buscas poesía en lo vulgar, buscas realidad en las fantasías, horas enteras paseando entre nubes, huir de la monotonía y rendirle culto a una religión sin Dios.

¿Cómo reconciliarse con la idea de este fantástico personaje? con la crudeza de quien no tiene escrúpulos, de quien no tiene nada que perder porque en su mente existió un sublime y descarnado suicidio, renunciar a todas las cadenas que te hacen pensar antes de dejarte llevar por ese animal.

Solo puedo ver belleza en esos ojos desorbitados, solo puedo ver bondad en cada uno de esos derroches de impulsos, solo puede parecerme valiente e imprudente al abrir tantas heridas, al descubrir el infierno detrás del lugar donde el tiempo parece detenerse por momentos, al bajar el telón y ver lo que hay detrás del perfecto traje y los zapatos lustrados de tantos monstruos que roban la inocencia, escriben la primera página de la tragedia de tantas pequeñas o roban las ilusiones a todo un pueblo.

Te prestaría mi cristal para que conocieras el arco iris, las sonrisas sinceras, la luna en las mañanas, la realidad que supera el más extraordinario sueño, el amor, un camino hacia la felicidad (aunque tal vez erróneo), la fe de que ese es el camino.

Hoy solo puedo sentir el gozo de las gotas de lluvia entonando melodías que me arrullan y me susurran cada palabra, hoy siento como mi corazón no deja de contarme lo feliz que es, hoy quisiera regalarle a tus ojos un poco de brillo, a tu mirada un poco de calidez y a tus manos un poco de amor.

Felicidad y éxito no es el único estado y no es el que estás buscando, pero no puedo evitar desearle a tu corazón tanta alegría como quepa, y a tu vida, tantas metas cumplidas que solo quede espacio para hacer el mundo un poco mejor.

Empecé hablando de muerte y termino hablando de amor... Aún después de que no eres más que un recuerdo, vives en mí, en mi coraje, en mis actos, en mis sueños y en mi locura. Es imposible no querer y añorar ese recuerdo, es imposible no ser como alguna vez fuiste tú, es imposible no sentirse aporriado sin tener heridas solo al ver realidades que desgarran y arrancan la vida, soy cobarde, el contacto con el sufrimiento me es ajeno y me atemoriza...


Mi alma pide un respiro, no soporta ver el dolor, es débil, nunca ha experimentado por si misma ese sentimiento, en este instante solo dice "noo" al dolor, solo está sedienta de fantasía, de rosas, de castillos, de colores, del idilio al que la tengo acostumbrada, hoy solo necesita amor, hoy necesita beber de los manantiales de felicidad, en este momento no entiendo porqué no decido que sea feliz, porqué le arranco ese derecho, porqué ultrajo sus sueños, porqué no le permito simplemente sonreir.

Una telaraña hecha con fantasías, un laberinto donde hay un camino largo y claro lleno de rosas, con árboles grandes para descansar. Mi alma no entiende porqué creo aquel laberinto que no existe, porqué le quito el derecho a ver la vida con la sencillez de una niña pequeña, porqué de repente esa niña pequeña no juega como antes, no vive de sus fantasías como antes, mi alma no entiende porqué de repente tiene tanto miedo.

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