El caos es insoportable, en las noticias, en la radio no se deja de hablar de otra cosa, algunos se viajan hacia la luna, solo aquellos que tienen los recursos para hacerlo, pero ello de nada servirá, la luna tarde o temprano también será golpeada, se anuncia desesperadamente el fin de la humanidad…
Los grandes edificios parecen llegar a las nubes y las autopistas imaginarias que están trazadas en el aire, tienen rutas hacia cualquier planeta del sistema solar, ahora todos prácticamente destruidos, se dice que no falta mucho para que el sol comience a colapsar.
No es la primera vez que sucede este episodio, es más, cada año las Geménidas, como es llamada esta lluvia de meteoritos tienen esa trayectoria, solo que es la primera vez que colapsan directamente como ignorando los planetas del sistema solar…
Grandes montañas de roca, caminos desiertos, enormes pantanos y el rojizo característico del cielo, creado por las constantes llamas, es Castor, el planeta de los dragones, a 35 años luz, desde la tierra no es más que un destello en las alturas.
En 1995, hace casi 4000 años, llega a la tierra polvo de estrellas desde Castor, el planeta doble, en medio de un entrenamiento de artes marciales en una cancha de arena de un pequeño pueblo, uno de los niños al caer de cabezas sobre la arena, aspiró gran cantidad de esta sustancia, sin una consecuencia aparente distinta a la burla de su competidor, mucho más grande y entrenado.
Pasaron los años, y el pequeño creció, en su interior creció también el bien y el mal, el odio y el amor, el perdón y el venganza, la dualidad cada vez más definida, una carga muy pesada para un joven. Un día, en su sueño más profundo, tuvo una revelación, el mundo colapsaba, lograba recordar el día que cayo en aquel entrenamiento, tenía imágenes de estrellas fugaces y luego de fuego, de una tormenta de roca sobre la tierra y unas enormes alas de dragón. Al principio eran solo sueños, con el tiempo se hicieron cada vez más frecuentes y hasta cuando estaba realizando cualquier actividad normal, se distraía pensando en que esas imágenes y en las alas de dragón. Un día cualquiera, caminaba por la calle y su mejor amigo se le atravesó a un tractor, Andrew corrió y detuvo el camión con una mano, para sorpresa de todos quienes vieron este incidente y de los titulares de los principales diarios de la ciudad, él no tenía ni un rasguño. Después de esto ocurrieron varios incidentes más, en una ocasión, Andrew estaba muy enojado y se rompieron todos los cristales de 20 kilómetros alrededor con un grito, en otra ocasión un grito suyo ocasionó también que varias aves murieran.
El joven Andrew C Meyer ahora tenía 30 años, era el abogado más exitoso, vivía con su esposa en una casa en las afueras de la ciudad. Una noche mientras miraban las estrellas, una enorme roca cayó sobre su jardín, la roca tenía una superficie húmeda y pegajosa, tenía una forma un poco extraña, poseía astillas negras. Andrew se acercó lentamente a la roca, notó que había algo en su interior, parecía un diamante brillante azul que reflejó su rostro.
No se trataba de una lluvia de estrellas, era una sola roca, y hace 20 años no ocurre aquel acontecimiento
Esa noche Andrew tuvo un sueño, un dragón marrón le mostró el pequeño diamante azul que había encontrado con un mensaje que se dibujaba con la luz de la luna, al día siguiente Andrew fue en busca del diamante, sin embargo, al llegar a la gran roca, notó que alguien lo había tomado, pudo sentir una ráfaga de viento y una capa roja que se alejaba por los aires.
A pesar de lo ocurrido, se dirigió al interior de la roca, que simulaba una caverna, se sentó allí adentro desilusionado durante casi una hora; cuando se disponía a salir de allí tropezó con algo, era una roca muy semejante a aquella azul solo que de color rojo, era como un diamante rojo. Lo tomó entre sus manos mientras una luz blanca le segó por un instante y una voz se dirigió a él: “El destino del mundo depende de que encuentres la gema azul, eres el único humano que posee en su sangre polvo de la estrella Castor y por eso el único capaz de evitar el desastre que amenaza la tierra, ten cuidado con la gema roja, se activa con la luz del sol”.
Y efectivamente, Andrew no pudo evitar poner la roca al sol, unos segundos después cayó al suelo, la gema se clavó en su pecho y al instante sintió que su cuerpo había aumentado de tamaño, sus músculos habían crecido y unas alas negras salían de sus costado, soltó un grito que mas bien parecía un rugido y voló hacia las nubes, era muy veloz, dio la vuelta al mundo en solo 1 segundo en busca de Superman, no sabía exactamente porqué pero debía hallar aquella gema de cualquier forma.
Superman se dirigía al lugar donde alguna vez existió Kryptón con la esperanza de salvar su planeta, la gema azul contiene propiedades para restaurar energía y devolver la vida a una estrella o a un planeta, sin embargo un elemento faltaba; polvo de la estrella Castor, que ahora no existía en ningún lugar del universo.
Andrew, ahora transformado en un inmenso caballero negro con unas alas enormes pensó en superman, solo deseaba encontrarlo y para sorpresa suya... inmediatamente apareció frente a él, en lo que parecía un mirador de la tierra,¿qué pasaba? podía tele transportarse a cualquier lugar del universo, estaba sorprendido con sus nuevos poderes. Superman enojado al ver a Andrew le pidió que abandonara su territorio, mientras el caballero solo sonrió y le dijo que solo se iría de aquel lugar con la gema azul, “lo siento pero esta poderosa roca jamás estará en tus manos”.
La batalla por la gema comenzó, Andrew vs Superman, la gema azul tenía poderes de agua y estaba incrustada en la mano de Superman, mientras que la gema roja lanzaba fuego por el pecho del caballero. Aquel enfrentamiento duro poco más de 7 horas, Andrew se tele transportó para intentar arrebatar la gema a Superman en varias ocasiones pero este utilizaba sus poderes para correr. El poder de ambas gemas era insuperable, los 2 destellos se encontraron y las fuerzas se cancelaban a cada instante hasta que las dos gemas se desprendieron de ellos y se unieron en el espacio en una sola.
En ese instante aparece de la nada un supersaiyajin con todo un ejército que le sigue, Gokú y Vegeta se han unido y han formado un equipo para encontrar las nuevas esferas de dragón, ya han encontrado las 7 pero hay 2 nuevas, con las cuales cualquier criatura viviente obtiene el poder para dominar y crear cualquier planeta. Hay una esfera roja, creada por el dios de la guerra y una azul, creada por el dios del agua.
A Superman y Andrew no les queda más opción que pelear contra todo el ejército que intenta llevarse las esferas que ahora flotan en el espacio, la batalla por las gemas apenas comienza; las dos hermosas rocas brillaban como una sola estrella suspendida en el aire, mientras Andrew y Superman intentaban detener aquel ejército, Andrew sabía que su grito era fuerte, pero sabía que debía gritar como nunca, con toda su Energía, tomo aire y de su boca salió un grito que se escuchó en toda la galaxia y que desorientó todo el ejército, quienes estaban lo suficientemente perturbados como para seguir luchando.
Ahora estaban solo los 4, Superman, Andrew, Gokú y Vegueta en una batalla de todos contra todos, aunque mas bien parecían unidos Andrew y Superman, Goku y Vegueta. Mientras se enfrentaban en mitad del espacio, las esferas apenas parecían estar ahí, fueron haciéndose pequeñas y más pequeñas, fuego y agua fusionados, hubo una gran explosión mientras un gran destello iluminó toda la galaxia y los dejó inconscientes y flotando sobre el espacio.
Cuando Andrew despertó, estaba en mitad de autopistas aéreas, el humo casi no permitía mirar a más de 10 metros, costaba mucho respirar allí, Andrew intentó teletransportarse a casa pero lo único que consiguió fue llegar a un gran edificio plateado, esa no era su casa definitivamente, había una pantalla gigante en medio de una avenida que informaba de las noticias para el 5 de abril del año 6000 ¿Sería posible? Habían pasado más de 4000 años desde esa noche en que obserbaba las estrellas con su mujer luego de un largo día en el juzgado, recordaba todo como si hubiese sido ese mismo día, incluso su aspecto era como si tan solo hubiera pasado una noche, recordó el sueño en el que salvaría al mundo, recordó la esfera de agua y la de fuego, recordó aquella batalla por las esferas y la gran explosión.
De repente vio como las personas estaban todas palidas y parecían a punto de morir, él sintió cierto malestar porque casi no se podía respirar en ese lugar, todos tenían la piel quemada por el sol y nadie caminaba porque solo había pavimento ardiendo, el calor era insoportable, en la pantalla hablaban de la lluvia de meteoros que chocaría la tierra en menos de 12 horas, Andrew voló hacia la luna pero tampoco allí estaban a salvo, es muy probable que también quedara destruida. De repente se teletransportó al lugar donde fue aquella batalla por las esferas pero curiosamente se encontró en lo que parecía ser un planeta nuevo, era pequeño y azul, en realidad muy parecido a la tierra y encontró que había un puente azul brillante que conectaba ambos planetas, pero su sorpresa fue aún mayor cuando se encontró con quien fuese su rival esa extraña noche, Superman. Otra vez nos volvemos a encontrar, tu tierra fue destruida hace 4000 años en esa explosión, además de la mía, toda tu familia murió, ahora estamos en otro tiempo.
Este pequeño planeta era en realidad muy parecido a la tierra, todo era de un color que nunca antes había visto, era casi imposible describirlo, pero igual de hermoso y perfecto a la tierra, habían cuatro dimensiones, era difícil de explicar pero así era realmente. Habían esferas en vez de árboles, su textura era tan suave como la seda, eran transparentes y respondían lo que les preguntaras. Andrew preguntó a una de ellas si podría ir a la tierra, a su planeta, al 2010, hace 4000 años, la esfera respondió que hace 4000 años ese planeta había sido destruido por la lluvia de meteoros y mostró la imagen como si se tratara de una pantalla de televisión, Andrew lo contó su historia y le dijo que el había venido al futuro a este nuevo planeta con una misión, debía encontrar las 2 esferas de agua y de fuego que le permitieran salvar el planeta. Se encontraba en un nuevo planeta "el planeta rosa", este extraño lugar fue creado por las 2 esferas. Andrew trató de teletransportarse a la tierra hace 4000 años pero solo lograba cruzar el puente del planeta rosa a la desgastada tierra. De repente vio como superman volaba los cielos y fue tras él, sin embargo hubo un punto en el que no lo pudo seguir más, se hacía viejo a medida que avanzaba... un metro más y moriría, ¿Cómo había logrado Superman ese poder? lo cierto es que estaba volando y viajando en el tiempo. Andrew se teletransportó al planeta rosa, de repente vio que a lo lejos había un gran lago y se acercó, era lo más parecido que existía a la tierra, el lago era completamente azul y con puentes submarinos rojos, era el centro del planeta rosa, allí estaba toda la energía vital que había creado el planeta, en el centro del lago había un gran árbol con lo que parecían frutos rojos, pero al observar más detalladamente vio que se trataba de energía pura, "las esferas rojas". Habían varios árboles con frutos, Andrew comió uno de aquellos frutos y de repente el tamaño de su cuerpo aumentó y su fuerza se dobló, emprendió su camino hacia aquel árbol, pero para su sorpresa, estaba custodiado por demonios que había despertado al tomar aquella fruta.
Andrew tuvo que combatirlos uno por uno, eran blancos con ojos rojos chispeantes; estas criaturas eran demasiadas y también podían teletransportarse, pero ese fruto le había dado más poderes y con rayos plateados que salían por sus manos logro vencerlos. Al cruzar los puentes, se encontró con criaturas espeluznantes a las que tuvo que combatir con sus manos, encontró un cristal que utilizó como escudo y logró llegar al gran árbol. Nadie nunca había logrado pasar el puente, era el primero en tener el poder del fuego para revivir o proteger un planeta. Andrew tomó una de las esferas rojas; una gran daga de cristal emergió de las raíces del árbol, él la tomó entre sus manos mientras una voz parecía salir de las hojas: "El desafío comienza, debes encontrar una de las esferas azules luego el puente que te lleve 4000 años atrás, esta daga te protegerá y te guiará"
¿Qué haría ahora? si que había cambiado su vida, un árbol le hablaba, no pudo evitar reír por un segundo... ¿Dónde podrían estar aquellas esferas azules? Andrew tomó la daga de cristal y notó como se giraba sobre su propio eje señalando una dirección, parecía una brújula, él siguió el camino que le señalaba, volando sobre aquellas esferas de este extraño mundo y luego por los cielos sobre las estrellas, esta vez no envejecía mientras avanzaba, la esfera azul le daba ese poder, al igual que a Superman.
Este lugar era muy parecido al planeta rosa, las mismas esferas los mismos extraños colores, las 4 dimensiones, solo que todo era más... joven ¿? Andrew no se explicaba cómo había vuelto al mismo sitio
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2 comentarios:
jejeje, aunque al principio se me hizo un poco cómica la conexión de tantos personajes salidos de diferentes sitios, me terminó encarretando la historia, además, el final deja muchas puertas abiertas...espectativas.
Si me lo permites hago una precisión; en una parte colocaste Begueta, cuando es Vegueta, sólo por precisión.
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